¿Del ajuste al despegue?

¿Del ajuste al despegue?

El dólar se planchó, las tasas suben y el mercado empieza a mirar más allá del ajuste. La estabilidad parece posible. El desafío ahora es convertirla en crecimiento.


Muerto —o quieto— el dólar, viva la tasa. En Argentina, donde el billete verde suele marcar la agenda emocional, su calma actual le deja protagonismo a otro actor: el precio del dinero. Y ese precio, medido en tasas de interés, está en ascenso.

Con un crawling controlado y el tipo de cambio financiero contenido, el Gobierno busca trasladar el centro de gravedad de la economía desde la urgencia al orden. Se flexibilizó el acceso a dólares financieros, se transparentaron operaciones, y se lanzaron instrumentos que rinden en moneda dura como el Bopreal. El objetivo: tentar al ahorrista a salir del colchón.

Mientras tanto, las tasas suben, en pesos y en dólares. No es una buena noticia para la actividad en el corto plazo, pero sí una apuesta al ordenamiento del sistema financiero. Y en el contexto argentino, lograr calma sin una gran devaluación ni un salto inflacionario ya es un avance.

Por supuesto, la contracara es la recesión. Seis trimestres de caída de actividad no se resuelven solo con confianza. Pero, según el Gobierno, lo más duro ya pasó. Javier Milei lo resumió en Córdoba en sus «10 claves para el crecimiento económico»: equilibrio fiscal, sinceramiento de precios, menor riesgo país y apertura al capital privado. Un rebote técnico podría verse hacia fin de año. Si eso se concreta, puede cambiar el ánimo.

Las reservas, que volvieron a mostrar tensiones, siguen bajo la lupa. Aunque el Ejecutivo asegura haber cumplido la meta con el FMI (Ámbito), algunos analistas advierten que aún es insuficiente. Según el economista Ricardo Arriazu, para consolidar un modelo sostenible se necesitarían reservas netas por al menos 100.000 millones de dólares (La Nación).

Además, en los últimos días se observó una caída en las reservas brutas por US$1500 millones, lo que encendió alarmas sobre el futuro inmediato (El Cronista). ¿Fenómeno transitorio o señal de alerta?

El dato político no es menor: las elecciones de medio término de 2025 —y en particular lo que ocurra en la provincia de Buenos Aires— serán clave. Si La Libertad Avanza logra un triunfo allí, podría consolidar su poder legislativo y avanzar con las reformas estructurales prometidas. Para el mercado, eso sería una señal de confianza.

¿Puede esta estabilidad incipiente transformarse en crecimiento? Aún no hay garantías, pero tampoco está todo perdido. Se debe transformar el optimismo en esperanza. Hay un rumbo, hay narrativa, hay señales. Falta ejecución, volumen político y, sobre todo, paciencia.


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