La reciente presentación de los balances del seguro argentino a junio de 2026 ofrece una nueva oportunidad para mirar más allá de cuánto vendió, ganó o perdió el mercado. Cuando se analiza el resultado técnico, la discusión suele concentrarse en la suficiencia de las tarifas, la siniestralidad y la litigiosidad. Todos factores relevantes. Pero existe un viejo y conocido jugador que suele pasar más inadvertido: el gasto operativo. La industria lleva casi una década hablando de transformación digital. Incorporó aplicaciones, portales, automatizaciones, nuevos sistemas y proveedores tecnológicos. La inquietud es si esa transformación consiguió modificar realmente el peso de los gastos sobre la facturación o si, simplemente, agregó nuevas capas sobre las estructuras existentes. En mi nuevo artículo, “Seguro digital, gastos analógicos”, analizo la evolución de este indicador durante los últimos cinco ejercicios, sus diferencias según el tipo de actividad y lo que está sucediendo internacionalmente. Porque el desafío ya no es solamente por qué la tecnología todavía no consiguió bajar los gastos. El punto es si el negocio que viene podrá continuar financiándolos.
Los CEO: del ajuste al crecimiento
Ordenar una empresa es difícil. Hacerla crecer después de haberla entrenado para no gastar puede ser todavía más. Los CEO que administraron la transición argentina demostraron que podían ajustar, preservar la caja y tomar decisiones incómodas. Pero ¿son esas mismas capacidades las que se necesitan para invertir, arriesgar y crecer? ¿Podrán cambiar de mentalidad al mismo ritmo que pretende cambiar el país? Y una pregunta adicional: ¿los directorios están preparados para acompañarlos? En esta nueva reflexión no discuto edades ni nombres, sino algo más incómodo: si los líderes que condujeron el ajuste serán también quienes puedan construir el crecimiento.
El crédito no tiene la culpa
Cuando aumenta la morosidad aparece un culpable cómodo: el crédito. Lo sentamos en el banco de los acusados, dictamos sentencia y asunto terminado. Pero los problemas complejos suelen desconfiar de los veredictos demasiado sencillos. En esta nueva reflexión intento mirar qué hay detrás de esa acusación y cuáles son las responsabilidades que preferimos no discutir. Los invito a leer: “El crédito no tiene la culpa”.
El éxito y el error
No es un artículo sobre fútbol. La historia de la FIFA es apenas la excusa para hablar de algo mucho más frecuente y bastante más complejo: cómo el éxito puede deformar el criterio, silenciar las advertencias y convencernos de que, porque acertamos varias veces, ya no podemos equivocarnos. A veces el fracaso obliga a revisar. El éxito, en cambio, suele rodearnos de aplausos y "amigos del campeón". Y ahí empieza el verdadero riesgo.
Cuando llegue la riqueza
¿Y si el verdadero desafío de Argentina ya no fuera atraer inversiones, sino demostrar que está preparada para administrar la riqueza que puede llegar? El último informe de BCG muestra que la riqueza mundial sigue creciendo y, sobre todo, cambiando de destino. Eso abre una oportunidad para el país... pero también interpela al sistema financiero y, en particular, al rol que pueden jugar el crédito, el mercado de capitales y el seguro. Comparto una reflexión sobre un debate que, a mi juicio, recién empieza.
Seguro argentino: la torta no alcanza
Hay industrias que se acostumbran a explicar por qué deberían crecer. Pero crecer no alcanza con merecerlo. El seguro argentino habla hace años de baja penetración, de cultura aseguradora insuficiente y de una sociedad que no termina de comprar protección como debería. Pero la inquietud en mi opinión, debería ser otra: ¿Se puede agrandar el mercado peleando siempre por la misma torta? ¿O hace falta crear nuevos productos, nuevos servicios y nuevas razones para que la gente incorpore el seguro porque le mejora la vida? La cultura suele no comprar discursos. Compra soluciones. De eso trata esta reflexión: Seguro argentino: la torta no alcanza. La baja penetración no se resuelve peleando más fuerte por el mismo mercado, sino creando nuevas razones para que la cultura compre protección.





