Liderar desde la pasión no necesita de mucho análisis, ni de justificaciones, ni precisa grandes escenarios. Es visceral, auténtico, como el amor por una camiseta que te hace reír, llorar y hasta perder la cordura sin esperar aplausos. Es una entrega que no sigue algoritmos ni estadísticas; simplemente, late.
Quienes lideran desde la pasión no buscan medallas ni trofeos relucientes, tampoco etiquetas – aunque las consiguen -. No necesitan haber pisado los grandes salones ni codearse con las élites; su poder está en entender al equipo, en conectar con lo auténtico, en abrazar la imperfección y transformarla en fuerza. No lideran desde un manual, sino desde el corazón.
Liderar así también implica poner a las personas en el centro, aunque siempre con la mirada fija en un sueño que está por encima de cualquier individualidad. Es entender que el verdadero éxito no es el logro personal, sino el colectivo. Estos líderes ofrecen respeto, confianza y un compromiso inquebrantable, pero no regalan nada. Demandan lo mismo que dan: esfuerzo incansable, sacrificio y lealtad hacia la causa. No porque sean autoritarios, sino porque saben que los sueños grandes no se alcanzan a medias tintas.
Hoy, en un mundo donde todo parece medirse en métricas y se pierde la esencia en pos del cálculo perfecto, necesitamos más de esa locura, de ese «potrero» que nos devuelve a las raíces. Necesitamos líderes que, como Costas en el fútbol, dignifiquen la pasión en su más pura expresión, que cuiden al equipo pero lo empujen a superarse. Porque liderar no es solo dirigir; es inspirar. Es creer en algo más grande que uno mismo y contagiar esa fe a los demás.
Y escribo esto desde mi propia pasión inexplicable por Racing Club, porque solo alguien que lleva estos colores puede entender lo que significa sufrir, soñar y renacer una y otra vez. Esta no es solo una historia de fútbol, es una lección de vida: la ilusión, el respeto y el trabajo pueden lograr lo que a priori parece imposible. Hoy, Costas y Racing nos recuerdan que cuando lideramos desde el corazón, ganamos todos. ¡Que viva Racing y que viva la pasión! 🩵 🤍
#RacingClub #PasiónInexplicable
