Milagros laicos

Milagros laicos

¿Alguna vez te preguntaste cómo hacen algunas empresas que parecen ignorar todas las reglas que imponen los libros y aún así tienen éxito?

Es como si desafiaran las recomendaciones de la cátedra y no solo se mantienen sino que además trascienden épocas y circunstancias.

Muchas de estas entidades no siguen las normas porque están demasiado ocupadas creando cosas nuevas que es su motivo para perdurar. No tienen miedo de experimentar y probar ideas locas. Esto las hace destacar porque mientras otras siguen rígidamente el manual y quedan en el camino, ellas están escribiendo cada día uno nuevo.

Estas organizaciones tienen una cultura tan fuerte y positiva que pueden permitirse no seguir las convenciones tradicionales. Tanto sus dueños como colaboradores están súper motivados y alineados con el propósito. Ello crea un ambiente donde las cosas fluyen sin necesidad de seguir lo que la biblioteca establece al pie de la letra.

Son empresas que operan con un conocimiento que no está en los libros, pero que se transmite de generación en generación dentro de ellas. Este saber tácito puede ser más valioso que cualquier proceso de formación. Aprenden haciendo, no leyendo.

Su capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios es crucial. Pueden transformar el rumbo cuando el mercado lo requiere y suelen salir adelante, incluso no siguiendo las reglas recomendadas. La adaptabilidad es una de las claves del éxito que permite verlas vigentes en un mundo que cambia tan rápido.

Aunque muchas veces estas empresas operan en nichos muy específicos donde las «generales de la ley» no aplican tanto, tienen la habilidad de crear su propio ecosistema y pueden prosperar con estrategias únicas que no se encuentran en ningún «paper» de marketing.

Habitualmente poseen un líder con una visión clara y pragmatismo, con capacidad de inspirar al resto del equipo, llevando a cada uno de sus miembros a lograr su mejor versión posible.

Probablemente vengan a tu mente la Amazon de Jeff Bezos, o la SpaceX de Elon Musk, si no Apple, también Globant con Martin Migoya y Mercado Libre con Marcos Galperin …. pero sin dejar de reconocer que revisten esas características, no apunta hacia ellos mi reflexión.

El tipo de emprendimientos a los que me refiero están bien cercanos a vos y son tan esenciales que resultan invisibles a los ojos: El café de mitad de cuadra, la ferretería de la esquina, la panadería de la vuelta o la verdulería de la otra calle, entre tantísimos ejemplos.

Estos milagros laicos nos muestran primero que el tamaño no importa y además que no hay un único camino en la ruta hacia el éxito.

Los libros de «management» son útiles, pero no son la única manera de hacer las cosas. Innovar, adaptarse rápidamente y tener un liderazgo competente pueden ser igual o más importantes.

En un mundo tan cambiante, incierto, volátil y efímero, estas empresas prueban que desafiar las convenciones puede ser la clave para mantenerse surfeando cualquier ola.

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