Por qué se murió mi empresa?

Por qué se murió mi empresa?

Si le hubiésemos preguntado a los dinosaurios por qué se extinguieron, nos hubiesen dicho que fue por un meteorito, por la desaparición de presas o por la bajada de temperaturas, sin embargo, la causa real fue otra: porque no se adaptaron con la velocidad adecuada.


“Aquí yace una empresa que no comprendió que transformarse era oportuno además de imprescindible”, podría rezar el epitafio en la lápida de la tuya.


Los empresarios, los directivos y los funcionarios de las compañías, transitan por la vida corporativa, como si la muerte de la empresa producto de una mala estrategia o una mala praxis no fuera una variable a considerar .


Nada tan revelador como en vida de la organización, reunirlos para que imaginen la posibilidad de su desaparición, y expliciten las causas probables, para luego repasar la estrategia y verificar si ellos mismos, habían considerado acciones preventivas o mitigantes, de aquellos factores potencialmente generadores de la no deseada aunque posible muerte empresarial.


Es muy probable que obtengamos respuestas del tipo “dejaron de comprar el producto o servicio”, “el negocio dejó de estar de moda”, “la crisis”, etc. pero en general las empresas, al igual que los dinosaurios, mueren por inadaptación, porque la caída de ventas de una empresa puede venir motivada por la obsolescencia de sus soluciones, por la desaparición de su mercado o por la irrupción de competidores más potentes o agresivos, pero en cualquier caso todo ello, no es sino la consecuencia de no evolucionar y no adaptarse a su entorno.


Además el tiempo importa, y por lo tanto aparece el agravante de que este proceso de adaptación no admite demoras, sino que debe iniciarse tan pronto como se produzcan los primeros síntomas, porque cuanto más tiempo pase más va a costar, hasta que llegue un punto en que no se disponga ni del tiempo ni de los recursos necesarios para poder adaptarla.


Pero así como un negocio se hunde, también hay negocios que surgen. Es importantísimo “salir de la caja” y mirar qué más está pasando, porque las oportunidades generalmente estarán fuera de la empresa . Siempre hay un negocio cíclico y otro contra cíclico, por ello, hay que ser versátiles y estar en búsqueda de nuevas oportunidades para la reinvención del emprendimiento.


Es de vital significación incorporar el concepto de la reinvención permanente. Reinventar los productos, reinventar los procesos e, incluso, reinventar los modelos de negocio y hasta la gobernanza del mismo.


Desde otra mirada pero en el mismo sentido, podríamos casi aseverar que morirán aquellas empresas que no han sabido crear suficiente valor para su ecosistema, y tras unos años de dolencia, seguramente fallecerán de apatía, de mediocridad, pero sobre todo de comodidad, ocupando un lugar en el cementerio de organizaciones desaparecidas, para poder allí, descansar finalmente en paz.

Por qué se murió mi empresa ? TRANSFORMATIO

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