Decidir cómo financiar nuestro futuro no debería ser un acto de fe, ni una pulseada entre vendedores de productos. Debería ser, antes que nada, un ejercicio de educación financiera: entender qué necesidad queremos resolver, qué instrumento usamos, qué costos asumimos, qué flexibilidad resignamos y qué conducta nos exige cada camino. Porque una cosa es ahorrar. Otra, invertir. Otra, proteger a la familia. Y otra, muy distinta, construir una estrategia para cuando el ingreso laboral deje de ser el protagonista. En esa conversación aparecen tres alternativas que muchas veces se presentan como rivales: una póliza de retiro, una póliza de vida con ahorro o una cartera propia de inversión. Pero quizás el primer error sea mirarlas como enemigos. En muchos casos son distintas formas de envolver una misma preocupación: construir futuro desde las decisiones del presente. La pregunta, entonces, no es solamente cuál rinde más. La pregunta más honesta es cuál se adapta mejor a mi edad, mi patrimonio, mi tolerancia al riesgo, mi disciplina, mi situación fiscal, mi familia y mi manera real —no ideal— de tomar decisiones con el dinero. Este artículo intenta ordenar esa discusión. No para dar una receta única, sino para ofrecer un mapa de decisión. Porque el futuro no se improvisa cuando llega. Se empieza a diseñar bastante antes, con las herramientas correctas y, sobre todo, con las preguntas correctas.
Entre el plan y el resultado
Hay fracasos deportivos que sirven para hablar de algo bastante más grande que el fútbol. El caso Bielsa en Uruguay deja una pregunta incómoda para cualquier organización: ¿qué pasa cuando la idea parece brillante, el plan parece sólido, pero la ejecución falla en el momento decisivo? Porque entre la estrategia y el resultado hay un territorio donde no alcanzan las charlas, los métodos ni las buenas intenciones. Ahí se juega todo. Los invito a leer esta reflexión ...
La bandera, Messi y nuestra dificultad para ser nosotros
🇦🇷 Belgrano nos dejó una bandera para unir a personas distintas detrás de una causa común. Dos siglos después, una discusión que parece futbolera me llevó a pensar en algo bastante más profundo: por qué nos cuesta tanto reconocernos en aquello que logramos juntos. No es un artículo sobre Messi. Tampoco sobre política. Es una reflexión sobre uno de los desafíos pendientes de la Argentina: aprender a construir un "nosotros" que sea más fuerte que nuestras diferencias. En el Día de la Bandera, una invitación a pensar qué representa realmente ese símbolo celeste y blanco que todavía nos emociona cuando flamea.
¿En serio te creíste tu personaje?
Hay ascensos que elevan a las personas. Y otros que terminan elevando a los personajes que construyen alrededor de ellas. El problema es que no siempre resulta sencillo distinguir dónde termina uno y empieza el otro. Una reflexión sobre el poder, sus espejismos y esa sensación incómoda que suele aparecer cuando se apagan las luces y el escenario queda vacío.
El seguro argentino frente a una cita con la historia
Después de casi tres décadas vinculado a la industria aseguradora, pocas veces recuerdo haber escuchado desde la máxima autoridad del país una valoración tan explícita sobre el potencial estratégico del seguro. Más allá de simpatías, diferencias o debates políticos, las recientes declaraciones de Javier Milei invitan a reflexionar sobre una oportunidad que el sector viene teniendo desde hace años, pero que hoy parece adquirir una dimensión diferente. Quizás haya llegado el momento de preguntarnos si la industria puede trascender definitivamente su función tradicional de reparar daños para asumir un papel más amplio en la protección de las personas, la canalización del ahorro, el financiamiento de la economía y la gestión de la incertidumbre. Sobre esa posibilidad, y sobre los desafíos que implica, trata esta reflexión.
Saint-Exupéry vino a mi oficina
Entre tanta gente que presume haber leído El Principito, sospecho que pocos se detuvieron a leer con atención la dedicatoria. Y es una lástima, porque allí empieza una historia tan interesante como el propio libro.





